Figuraciones del capitaloceno en el cine hispanoamericano contemporáneo

La camarista

Lila Avilés, México, 2018

En La camarista, Lila Avilés observa con minuciosidad la jornada laboral de Eve, trabajadora de un hotel de lujo en Ciudad de México. La cámara permanece cerca de ella mientras transita silenciosamente por espacios ajenos e interactúa con las huellas fugaces de las vidas de otros: objetos abandonados, desorden, productos consumidos y residuos que deberá retirar. El hotel funciona como un pequeño mundo organizado verticalmente, donde cada piso y cada espacio delimitan posiciones sociales. Eve puede entrar en las habitaciones de los huéspedes, pero su presencia debe permanecer prácticamente invisible. Incluso sus momentos de descanso, formación o sociabilidad ocurren dentro del universo laboral, como si fuera difícil imaginar un afuera. Avilés convierte esa rutina en una forma sensible de pensar la desigualdad: el lujo se sostiene sobre una sucesión de trabajos discretos, repetitivos y escasamente reconocidos.