Figuraciones del capitaloceno en el cine hispanoamericano contemporáneo

1 El capitalismo como un nuevo realismo

Este eje constituye uno de los puntos de partida del proyecto y surge de una pregunta por las formas que adopta el realismo cinematográfico para dar cuenta de las condiciones del presente. Retomando una extensa tradición del cine latinoamericano —marcada por la influencia del neorrealismo italiano, el Nuevo Cine Latinoamericano y posteriores modulaciones del realismo social—, nos preguntamos qué transformaciones experimenta hoy esa vocación por observar críticamente la realidad. En un contexto atravesado por la precarización del trabajo, las migraciones, las desigualdades, el narcotráfico, las persistencias coloniales, el extractivismo y la crisis ecológica, el realismo vuelve a ofrecer herramientas para hacer visibles las formas concretas en que el capitalismo organiza la experiencia cotidiana.

Esta reflexión dio paso a la propuesta de pensar el Realismo Capitalista de Mark Fisher como una categoría estética y narrativa para abordar ciertas tendencias del cine latinoamericano contemporáneo. La idea fisheriana de un capitalismo convertido en una atmósfera generalizada, capaz de organizar la vida y volver difícil la imaginación de alternativas, adquiere una nueva dimensión al entrar en diálogo con el concepto de Capitaloceno de Jason W. Moore. Este cruce permite ampliar la pregunta hacia las condiciones materiales y ecológicas que sostienen ese orden económico: la explotación de territorios y recursos, las formas contemporáneas del trabajo, la acumulación y circulación de mercancías y las consecuencias que estos procesos tienen sobre vidas humanas y no humanas.

Desde esta perspectiva, el realismo capitalista designa una diversidad de estrategias estéticas mediante las cuales el cine figura las contradicciones del capitalismo contemporáneo. La duración, los ritmos del trabajo, los recorridos urbanos, los paisajes, los sonidos, los objetos y las materialidades adquieren un espesor particular, situando a los personajes dentro de redes económicas, sociales y ecológicas que exceden su experiencia individual. Las películas reunidas en este eje permiten así reconocer tanto la sensación de vivir en un mundo aparentemente sin afuera como pequeños gestos, afectos y relaciones capaces de interrumpir esa clausura e imaginar otras formas posibles de estar en común.